Salud La hipertensión es una bomba de tiempo


Rara vez da síntomas y suele ser engañosa. En ocasiones, los pacientes dejan los tratamientos porque “ya están bien”. Nada más alejado de la realidad .


Para la Organización Mundial de la Salud, la tensión arterial elevada, también conocida como la hipertensión se podría definir como un trastorno por el cual los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, y puede dañarlos. La tensión arterial es la potencia que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, al ser bombeada por el corazón.


Generalmente las personas obesas, los diabéticos y quienes no mantienen una sana alimentación presentan casos de hipertensión arterial. “Existe la hipertensión primaria, que nunca refleja cual es la causa de la tensión arterial elevada porque no hay daño diagnosticable desde el punto de vista de enfermedades visibles. También existe la hipertensión secundaria que son subsiguientes a enfermedades como las renales, metabólicas o suprarrenales”, señaló la cardióloga y médico internista, María Teresa Cataldo.


Por su parte, la internista Mayelin Vázquez  expresó que “la hipertensión es el aumento de la tensión arterial de forma crónica, en cifras superiores a presión circulatoria, es una enfermedad que no da síntomas durante mucho tiempo y si no se trata puede dar complicaciones severas”.


La hipertensión que no es tratada a tiempo puede reflejarse en enfermedades como infarto al miocardio, accidentes cerebrovasculares, trombosis cerebral, insuficiencia cardíaca congestiva y en algunos casos hasta alzhéimer.


“Las primeras complicaciones las sufren las arterias, que se endurecen a medida que soportan la presión arterial alta de forma continua, ellas se hacen más gruesas y por eso se dificulta el paso de sangre, acción conocida como la arterosclerosis”, explicó Vázquez.


Sufrir de la tensión es algo que en ocasiones se hereda, pero a su vez puede desarrollarse cuando se presenta algún estado de salud no favorable. Según Cataldo, existen factores modificables es decir, pueden ser controlados con ejercicio, saludable alimentación, menos estrés y nulo consumo del alcohol y cigarrillo.


Por otro lado, recomienda chequeos anuales en pacientes sanos mientras que quienes presenten patologías asociadas como diabetes, enfermedades renales, endocrinas, cerebrovasculares, obesidad, trastorno de lípidos, entre otras, deben realizarse control cada tres meses.


Aunque no da síntomas concretos, sí hay que estar atentos a algunas señales como constantes dolores de cabeza, mareos, pesadez y zumbidos en el oído.  Para prevenir la hipertensión, el médico debe identificar factores de riesgo y promover un plan de acción.


“Según la edad la tensión alta es más frecuente en hombres que en mujeres. Existen más posibilidades de que en los hombres aparezca cerca de los 40 años y de los 45 en las mujeres”, expresó Vázquez, quien además determinó la importancia de los cambios de estilo de vida, como aumentar las fibras, frutas y potasio y evitar el sedentarismo.


En este mismo orden, la cardióloga Cataldo detalló que mientras se es mayor las arterias están más duras y la tensión será más alta. Según comités médicos de Europa, la tensión debe estar entre 140-80; mientras que según el comité estadounidense, debe estar entre 130-85.


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